Published on January 11, 2008
En este mercado del sexo intentan sobrevivir y no ha transpirado suenan con Europa.
Almas sensibles abstenganse. En Bangkok las escandalosos neones parpadeantes anuncian las picaros colores sobre los bares de las travesias. En el Soi Cowboy, detras de unos cristales ahumados, se desarrolla el verdadero show. Jovenes tailandesas, casi desnudas, tratan de seducir a la publico occidental al ritmo del ultimo triunfo de Britney Spears. Algunas tambien emplean los utensilios mas increibles para dar un matiz picante a sus sex-shows.
Un turista teuton acaba de seleccionar a su victima asi como la invita an escoger una copa, bajo la atenta observacion sobre la comadrona. Sus movimientos terminaran en la cama si el europeo, el “farang” como le llaman los locales, acepta soltar a la mozo de sus obligaciones an intercambio sobre varios billetes en la mano de la comadre. Esta operacion, el “bar fine” (penalizacion del bar), se anade a los salarios que reciben las senoritas del “Soi Cowboy”: 100 euros al mes mas las comisiones por las bebidas consumidas por las usuarios. (more…)
